Lo reconozco, soy un fan de CSI Las Vegas. Diez temporadas enteritas llevo vistas ya, y actualmente estoy inmerso en ver la undécima, igual o más ilusionado de lo que lo estaba hace cerca de 5 años, cuando harto de los desmanes de Telecirco decidí aplicar métodos lostianos para seguir esta serie. Me repasé todas las temporadas que medio había visto (sufrido) por la tele, conseguí disfrutar de la continuidad que me habían negado hasta entonces, y por fin me dispuse a ver lo que llegase a partir de ese momento como la serie se merece. Capítulo a capítulo, año a año. Paladeando cada historia, y disfrutando de la madurez de la serie emblema del canal CBS, una de las más galardonadas de la historia, e inspiradora del aluvión de series procedimentales de calidad variable que actualmente pueblan la parrilla televisiva.
Porque el secreto del éxito de esta serie se basa en algo que aquí nos han negado. CSI Las Vegas no es una más, es la mejor. Creó un estilo, lo evolucionó y lo perfeccionó. Con el paso de los años, lejos de volverse monótona, fue ganando en calidad y en intensidad, pero para poder llegar a apreciarlo era necesario no sobresaturar al espectador. CSI Las Vegas tiene una media de 23 episodios por temporada. Eso son 23 dosis de 40 minutos, cuidadas hasta el último detalle, para su pausado disfrute durante 23 semanas al año. Pero no en Ejpaña. Aquí no. Aquí las series se compran al peso, y se emiten cuando y como le apetece a un tío que no se ha visto ni un episodio de lo que está programando. Tener una serie de semejante calidad durante todo el año en parrilla, emitiendo cada semana un mínimo de 3 episodios, desordenados, cortados por interminables anuncios, mil veces repetidos, y entremezclados con los de sus "hermanas menores" es un verdadero crimen que alguien debería investigar, perseguir y condenar.
Para la historia de la televisión quedará el final de la quinta temporada, dirigido por Quentin Tarantino, y que vieron 35 millones de personas solo en su primera emisión en Estados Unidos. Personajes como Lady Heather, Paul Milander, el miniaturista o el Doctor Jekyll han marcado historias magistrales, verdaderas obras maestras de la televisión moderna que deberían ser vistas por cualquier aficionado al género policíaco.
En los últimos años además la serie ha dado un giro importante. Entre el final de la octava temporada y hasta avanzada la novena temporada la historia sufrió un auténtico terremoto argumental, empezando por el personaje de Warrick y terminando por Grissom, que provocó que ambos personajes, claves desde el principio, abandonasen la serie. Pero afortunadamente los que no se marcharon fueron los guionistas, porque la calidad de las historias no se resintió y, aunque el hueco dejado por Grissom es imposible de llenar, el personaje del Doctor Raymond Langston (Morfeo para los amigos) goza de carisma propio, tal y como el paso de los capítulos nos está demostrando desde entonces.
Entiendo que plantearse ver una serie que en la actualidad aborda su duodécima temporada (yo voy con retraso porque la veo doblada) debe de provocar una pereza extrema. Pero si en el pasado, y a pesar de Telecinco, llegasteis a disfrutar de las historias de Grissom, Sarah, Nick, Cateline y compañia, os recomiendo poneros despacito y con buena letra a revisitar la serie desde el principio. Antes de que os deis cuenta estaréis conmigo comentando la nueva trama de Sqweegel, y esperando ansiosos a que, como es lógico, Lady Heather vuelva a conquistarnos con su conocimiento de la materia ;)
Porque el secreto del éxito de esta serie se basa en algo que aquí nos han negado. CSI Las Vegas no es una más, es la mejor. Creó un estilo, lo evolucionó y lo perfeccionó. Con el paso de los años, lejos de volverse monótona, fue ganando en calidad y en intensidad, pero para poder llegar a apreciarlo era necesario no sobresaturar al espectador. CSI Las Vegas tiene una media de 23 episodios por temporada. Eso son 23 dosis de 40 minutos, cuidadas hasta el último detalle, para su pausado disfrute durante 23 semanas al año. Pero no en Ejpaña. Aquí no. Aquí las series se compran al peso, y se emiten cuando y como le apetece a un tío que no se ha visto ni un episodio de lo que está programando. Tener una serie de semejante calidad durante todo el año en parrilla, emitiendo cada semana un mínimo de 3 episodios, desordenados, cortados por interminables anuncios, mil veces repetidos, y entremezclados con los de sus "hermanas menores" es un verdadero crimen que alguien debería investigar, perseguir y condenar.
Para la historia de la televisión quedará el final de la quinta temporada, dirigido por Quentin Tarantino, y que vieron 35 millones de personas solo en su primera emisión en Estados Unidos. Personajes como Lady Heather, Paul Milander, el miniaturista o el Doctor Jekyll han marcado historias magistrales, verdaderas obras maestras de la televisión moderna que deberían ser vistas por cualquier aficionado al género policíaco.
En los últimos años además la serie ha dado un giro importante. Entre el final de la octava temporada y hasta avanzada la novena temporada la historia sufrió un auténtico terremoto argumental, empezando por el personaje de Warrick y terminando por Grissom, que provocó que ambos personajes, claves desde el principio, abandonasen la serie. Pero afortunadamente los que no se marcharon fueron los guionistas, porque la calidad de las historias no se resintió y, aunque el hueco dejado por Grissom es imposible de llenar, el personaje del Doctor Raymond Langston (Morfeo para los amigos) goza de carisma propio, tal y como el paso de los capítulos nos está demostrando desde entonces.
Entiendo que plantearse ver una serie que en la actualidad aborda su duodécima temporada (yo voy con retraso porque la veo doblada) debe de provocar una pereza extrema. Pero si en el pasado, y a pesar de Telecinco, llegasteis a disfrutar de las historias de Grissom, Sarah, Nick, Cateline y compañia, os recomiendo poneros despacito y con buena letra a revisitar la serie desde el principio. Antes de que os deis cuenta estaréis conmigo comentando la nueva trama de Sqweegel, y esperando ansiosos a que, como es lógico, Lady Heather vuelva a conquistarnos con su conocimiento de la materia ;)




1 comentarios:
Se puede decir más alto pero no más claro. Bien por CSI Las Vegas!!!.
... y hoy ya tenemos otro... :-)
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