sábado 3 de diciembre de 2011

Deus Ex: Human Revolution


Deus Ex: Human Revolution es uno de esos juegos que sobrepasan el umbral de calidad del mero entretenimiento. Porque si, es tremendamente entretenido, pero además te sumerge en una historia fascinante, con una puesta en escena de calidad cinematográfica y un desarrollo de la trama que te absorbe. Y la trama no es una trama sencilla, esta cargada de filosofía como solo las buenas historias de ciencia-ficción son capaces de hacer.

Con una ambientación cyber-punk que recuerda por momentos al gran clásico Blade Runner, el juego nos sumerge de lleno en un futuro próximo en el que la tecnología de aumentos bio-mecánicos son una realidad... con condiciones. Existen aumentos de todo tipo, desde los mecánicos más sencillos como prótesis hasta implantes cerebrales para potenciar la inteligencia, controlar las emociones nuestras y de los que nos rodean, etc. Pero existe una contrapartida, una vez recibes implantes estás condenado a consumir de por vida medicamentos contra el rechazo del organismo, y no son baratos precisamente. Ante semejante situación, las mismas corporaciones que prácticamente te regalan los aumentos no parpadean ante las cifras de muertos por rechazos no medicados. Por tanto, y como es lógico, no faltan los grupos anti-aumentos más o menos radicales, dispuestos en algunos casos a realizar todo tipo de prácticas terroristas contra las compañías responsables.

Es en este escenario en el que el juego se desarrolla. Como jefe de seguridad de la compañia líder del sector, Sarif, sufres en tus propias carnes las consecuencias de un brutal ataque terrorista que te deja al borde de la muerte. Cuando despiertas te encuentras a ti mismo completamente lleno de implantes de ultimísima generación, cortesía de tu jefe, quien quiere que investigues a los terroristas anti-aumentos que os atacaron. Pero tú sabes que no es tan sencillo, porque durante el ataque pudiste ver varios aumentados con tecnología al menos tan puntera como la tuya. Y es aquí donde la enredada madeja que compone la historia empieza a rodar...

"No es el fin del mundo, pero desde aquí puedes verlo"